Nos pusimos, como no podía ser de otra manera, a trabajar en la historia, no fue difícil llegar a acuerdos, con té marroquí incluido en casa de Zineb. El té, la comida y el fuego aportaron calidez a una ventosa, fría y gris tarde de invierno en principio poco inspiradora. No acudimos todas a la cita, pero ya sabemos que será difícil que vayamos a coincidir todas siempre, parece que esto no tiene que ser un problema, para mí no lo es, seguramente habrá días en que seré yo la que no pueda asistir.
Ya teníamos el esbozo de la historia y conseguimos dejarla más o menos armada. Nuestra sorpresa fue cuando llegamos a clase el martes, llenas de entusiasmo. Toni dijo que no a nuestra historia. Nuestra princesa egoísta que se transformaría en bruja mala, para acabar siendo una buena persona se nos esfumo y dejó un vacío descorazonador a nuestro alrededor. Resultó que ya hay otra historia de metamorfosis y, aunque dijo que con cambios aceptaría la nuestra, era obvio que no le gustaba nada que de las cuatro historias que vamos a representar entre todas, haya dos que van de metamorfosis, así que mejor volver a empezar.
Como ya dije en la entrada anterior, ni nos sobran las fuerzas ni el tiempo, así que lo vivimos como un pequeño varapalo que hubo que superar. Durante unos días ni hablamos de esta asignatura, pero en la clase de Carmen, que se ocupa de supervisarnos en la parte de los decorados y el vestuario, nos dijo que sin historia poco podíamos ir haciendo, así que hubo que volver a empezar y poco a poco los ánimos se fueron activando. Las compañeras que no habían estado en las reuniones anteriores estaban frescas y aportaron ideas que junto a algunas de las que teníamos elaboraron rápidamente otras nuevas y el martes llegamos a la clase de Toni con otra historia construida, y esta vez sí quedo aceptada aunque vaya de monstruos y nuestro público sea infantil.
Así que ahora a trabajar!!!! La canción que dejo hoy también va sobre un monstruo.
Una representación constituye una gran labor de equipo.
Empezar sin descansar convierte el comienzo de esta nueva andadura en algo menos ilusionante de lo que en principio me resulta esta asignatura. Sin embargo, ha sido fácil llegar a un acuerdo a la hora de formar grupo. En este trabajo se encuentran mis dos grupos de trabajo habituales, he trabajado con todas ellas, y de entrada estoy cómoda, pero entre algunas de ellas no han coincidido en ningún trabajo y nunca se sabe lo que puede pasar. Somos muchas, con los consiguientes problemas a la hora de coordinarnos, desde los horarios y lugares de encuentro, hasta las propias ideas sobre como debe ser cualquiera de las muchas cosas que vamos a tener que decidir, de entrada siento "buenas vibraciones".
Por lo que a mi respecta en este grupo están casi todas las compañeras de viaje del trabajo de la Unidad Didáctica de Música, del cual nos quedo muy buen sabor de boca. También están las chicas que han sido mis compañeras habituales en los trabajos del año pasado, o sea que ya las conozco a todas y me ha gustado trabajar con ellas, con toda la diversidad de sus planteamientos, conocimientos, edades y personalidades. Eso no quiere decir que no pueda haber discusiones o momentos de tensión, pero lo cierto es que tener un rodaje facilita las cosas. Trabajando en equipo se aprende mucho y tener que cambiar de grupo aporta todavía más, pero es un poco agotador a veces, sobre todo debido a la falta de tiempo que siempre nos acucia. Cuando ya has trabajado con alguien se va más directo al grano, se optimiza ese tiempo. De momento nuestra intención es que prevalezca el consenso, aunque Toni, el profesor que nos va a supervisar la parte de la representación, por lo que respecta a la letra, la música y la coreografía, nos ha hecho repartir las funciones como si de una compañía de teatro real se tratara, por cierto que el nombre de nuestra compañia es "Son de somnis". Y de momento no me queda más que desearnos un feliz viaje !!!!!
Os dejo la canción que me viene a la memoria si hablamos de teatro.
Aunque no tengo
mucha formación artística, siempre me ha gustado el arte en general, he
disfrutado mucho escuchando música y leyendo. Guardo muy buenos recuerdos de las clases de arte de COU. Lejos de tener que memorizar monumentos,
nombres de artistas, fechas y nomenclaturas diversas, el profesor que tuve nos
ponía delante diapositivas de cuadros, esculturas y edificios que había que
analizar desde la perspectiva de las características del estilo al que correspondieran,
del autor, etc. A veces la perspectiva
era desde un punto de vista muy específico, por ejemplo, recuerdo como
estudiamos el uso de la luz en Caravaggio. Como siempre me ha gustado mucho leer, y
he disfrutado mucho haciéndolo, me he acercado a un género un poco, digamos, más
difícil, como es la poesía. Esta afición comenzó primero por la lectura de
Campos de Castilla también en el instituto, fue un gusto comentar el libro a
medida que lo leía, anotando directamente en los márgenes, lo disfrute mucho, y
desde aquí quiero homenajear a esos profesores que dejan una huella que nunca
se borra y que tal vez ni sospechan que lo hayan conseguido, pero su dedicación
incansable va dejando un poso que siempre te acompañara. Después tuve la suerte
de contactar con la poesía de un poeta
muy vinculado a la isla, lo que queda reflejado en sus obras, Antonio Colinas, refleja muy bien la naturaleza y el espíritu más intimo de esta
isla: "En el acantilado, entre el bosque y el mar, me encuentro con los restos de unos huertos abandonados. En ellos, el agua de la fuente, la brisa mariana,el sol, alimentan todavía bellos macizos de lirios morados, evangélicos" Nuevo Tratado de Armonía, pág.47. Ed. Tusquets, Barcelona 1999. haciendo lo propio con respecto la naturaleza humana. No soy una aficionada a leer poesía con frecuencia, pero de tarde en tarde me gusta hacerlo y también me gusta escucharla músicada. Tengo en mi haber otra huella de las clases de literatura, escuchar a Joan Manuel cantando a Machado y a Miguel Hernández tampoco se me olvidará nunca, dejo un vídeo colgado de Serrat cantando unas emotivas "Nanas de la cebolla" de Miguel Hernández. Más recientemente escuchamos en
el coche, mis hijos me lo piden constantemente, poemas de autores ibicencos y
formenterenses musicados por Projecte Mut, en este caso dejo un vídeo donde cantan "Sa lluna damunt Formentera", una adaptación del poema homónimo de Joan Ferrer. Es mi particular homenaje a la muy inspiradora isla hermana, su mar y su naturaleza árida son un regalo para los artistas plásticos pero inspiran todo tipo de creacion.
A todo esto se
unen viajes deliciosos a Florencia, a India, Thailandia, Egipto, etc.paises con
una gran riqueza cultural lo que se ve reflejado en su arte. No visitamos
obsesivamentemuseos otemplos, pero siempre tener contacto con el
arte de un país es enriquecedor.
Así que, mi
formación artística es pobre, pero mi interés, como espectadora-disfrutadora,
es grande, por lo que las clases de plástica han sido una oportunidad para
acercarme al “acto de creación”. Digamos que ya tenía la consciencia de la
importancia del arte en la vida de las personas, y por lo tanto en la
educación. Pero en lo que ha sido enriquecedor asistir a estas clases, ha sido
en ese acercamiento a mi capacidad creativa, estoy poco entrenada a nivel
activo, a nivel de hacer, y esperaba unos resultados incluso más pobres, pero he
podido comprobar que las clases recibidas en el instituto, dejaron también
alguna huella al respecto, y que tal vez pueda resultare interesante, en el
futuro, retomar el contacto con la pintura, no por que pueda conseguir
resultados dignos como paradejar
constancia de ellos, sino por el puro placer de dar rienda suelta a la
creatividad. De las láminas realizadas a lo largo de estos meses he elegido el Bodegón y el Mándala porque son dos propuestas contrapuestas, tanto por el colorido de una, frente a los claroscuros de la otra. Porque una, es una focalización sobre un elemento determinado y cotidiano como es una mesa, y el otro un símbolo de la unión de los contrarios, una reunión del todo, un símbolo de lo universal que hay en nosotros.
Sobre el tema que
tracta el llibre QUIET, el primer que em ve al cap es la sort que he tingut com
a mare què som de dos fills de set i tres anys. Els meus fills, afortunadament,
arriben a cansar-me molt, perquè no estan mai quiets. De vegades voldria que
callin, que parin un moment, que hi estiguin quiets. Però llegint el llibre del
Lullu te’n adones de la sort que tens de poder-los veure corrent per tota la
casa, amunt i avall, cridant, rient, fins i tos, barallant-se entre ells i amb
jo mateixa, plens d’esvalotada vida.
Penses amb el pare i la mare del Lullu i creus que et pots posar a la seva
pell, però no és així. Pots imaginar l’incertesa quan veus que alguna cosa no
va bé, el vertigen quan et donen la noticia que ho confirma, la por davant el
futur i la duresa del dia a dia, però no ens tens reialment ni idea, perquè una
cosa així no es pot imaginar, hi ha que viure-la.
Tenir
un fill amb una paràlisi cerebral deu ser una dura prova. Tenint en compte la
resiliència, ben segur què és una molt bona oportunitat per apendre moltes coses noves, però no tothom se’n surt. Les
oportunitats de tenir una millor qualitat de vida, per els nens com el Lullu,
però també per molts altres nens amb diverses malalties, que els hi provoquen
diverses necessitats, i per les seves famílies, no són les mateixes si aquest
nens neixen a una família que pot fer front a les despeses econòmiques
necessàries, que si neixen a una família sense recursos.
Ja he
tocat les dos vessants que penso que té abordar una discapacitat al si d'una
família. Per una banda el tema personal d'enfrontar-se a una realitat que t'ha
tocat viure i que alguna cosa bona t'aportarà, si es que un és capaç d'entregar-se
a la situació, perquè lamentar-se no serveix de res, i viure una situació
com la del Lullu pot suposar un reforçament de sentiments i valors positius que
enforteixin les relacions familiars. Per l'altra banda esta el tema de la
coresponsabilitat social. Penso que en el tema de les dependències encara queda
molt a fer. Cuidar als nens, als ancians i, per suposat, a les persones amb
discapacitats, els més invisibles dels invisibles, ha estat una tasca femenina
que tot just es comença a reconèixer. la Llei 39/2006, anomenada Llei de Depèndencia, va amb aquesta
línia, però les retallades amb l'excusa de la crisi ens remeten molts anys enrere també amb aquest tema.
Les famílies
necessiten recolzament social per poder cuidar dignament a tots els seus membres
que ho necessitin, que ho són d’una família en concret, però també pertanyen a
una societat en concret, i tots podem veure’ns amb la tasca d’haver de
cuidar algú ...o de que ens cuidin.
Aquesta cura s'ha de dur a terme sense que ningú no haguí de sacrificar
totalment la seva vida per fer-ho, com han fet les dones al llarg de la
història. Hi ha d’haver coresponsabilitat social. Això vol dir que tots
els membres de la societat es fan càrrec de tots i, per tan, quan un d'ells
necessita una cura especial, es farà tot el possible des de les institucions
per dur-la a terme de la millor manera possible. I no per abandonar a aquestes
persones aparcades a algun establiment institucional, sinó perquè la seva
família pugui cuidar-lo, sempre que això sigui possible, sense que ningú hagi
de renunciar a la seva pròpia vida, que els que necessiten cura la tinguin però
també que els que cuiden tinguin recolzament, tan pel que fa a recursos
materials com personals, que vegin reconegut el dret a gaudir de la vida: que disposin
de temps per treballar i temps per gaudir, a més de temps per cuidar al
depenent, sobre tot en els casos crònics que es prolonguen durant anys.
He penjat
aquest enllaç moutepelsquiets.blogspot.com.es/.
perquè dóna a conèixer més iniciatives que es varen dur a terme al voltant
de la publicació del llibre i que contribueixin a la divulgació de
problemàtiques com aquesta.
El video le
penjat per que es puguin escoltar les raons d'en Marius Serra per
escriure aquest llibre. Qui millor que ell ho pot escplicar.
Respecte aquesta assignatura aviat vaig sentir que
l’objectiu principal era la conscienciació. Fer-nos conscients, abans de
res, de què el principi d’inclusió afirma que els centres educatius
han de ser oberts a tot l’alumnat sense discriminacions ni exclusions,
considerant tot l’alumnat membre de ple dret. Fins aquí res nou per mi, ja
havia fet meva la frase “Educació, aprendre junts per viure junts”( Pla
d’Acció 2008-2015, Departament d’Educació, Generalitat de Catalunya). http://www2.esplai.org/mirall/PDF/Aprendre%20Junts.pdf
Però ens havíem de fer conscients també, de la
complexitat que impliquen les discapacitats a la vida diària de les persones
que les pateixen, i que ens pot afectar quan ens vegem directament implicats
com a docents d’alumnes amb alguna NEE (necessitats educatives especials,
derivades de condicions personals de discapacitat, de greus dificultats
d’aprenentatge o d’altres dificultats). Així és què, com ho fem per donar una
educació de qualitat a tots i cadascun dels alumnes?.
A aquesta pregunta s’intenta donar resposta
establint els següents principis que han de regir el suport educatiu, a
més del principi d’inclusió ja anomenat:
Normalització: utilitzar tots els recursos possibles per tal
d’incloure als alumnes amb NEE amb activitats conjuntes amb la resta de
l’alumnat.
Igualtat d’oportunitats per a l’aprenentatge i la
participació: per poder
complir amb el principi anterior, el sistema educatiu ha d’oferir el suport
necessari, encaminat també a que es puguin assolir al màxim els objectius
previstos a l’etapa on es trobin els alumnes.
Atenció educativa de proximitat: aquest principi té a veure amb el
dret de rebre atenció educativa a l’entorn on viu l’alumne. Amb aquest objectiu
els serveis generals i específics d’educació han de seguir criteris
d’eficiència i coordinació.
Participació i coresponsabilització: s’ha de donar per part, no només de
tota la comunitat educativa: professors, alumnes i famílies, aquestes últimes
hauran de participar en la presa de decisions que afectin a l’escolarització
dels seus fills, sinó també per part de tota la comunitat social. La inclusió
ha de ser escolar i social.
En relació als centres ha donat bon resultat establir
una estructura flexible,o sigui capaç d’adaptar-se a les
característiques individuals de alumnes i professors, per això serà necessari
treballar des de una perspectiva d’organització interna que potencií la col·laboració,
la qual s’ha d’estendre a la tasca educativa per tal de que s’afavoreixi
l’ensenyament col·laboratiu.
Un altre element importat per els bons resultats ha
estat l’acord en el centre de criteris compartits i formes diversesd’avaluació
de l’alumnat, que permetin la coherència dins l’equip docent i la comunicació
clara amb l’alumnat i les seves famílies sobre el curs dels aprenentatges de
cada alumne. Així com també ho ha estat l’agrupament heterogeni del
grup-classe, juntament amb l’enfocament personalitzat.
Tot l’exposat anteriorment es un aprenentatge que
m’ajuda a aclarir idees sobre com ho de fer quan em trobi davant d’una aula
concreta amb uns alumnes concrets que tindran unes necessitats concretes, però
ja es sap s’aprèn fent. Però hi ha un altre tema que em va cridar
l’atenció i que no sembla directament relacionat amb el temari de
l’assignatura, va ser el de l’educació emocional. Va sorgir a rel de veure
“Pensant amb els altres” i ens mostra a un mestre de Japó exercint la seva
feina. La seva màxima és que tothom sigui feliç i ens diu que hem de “mirar dins el propi cor”. A
rel d’això vaig trobar un vídeo que parla sobre el tema i el vaig penjar a una
entrada del blog de psicologia i al fòrum de l’assignatura d’Educació
Inclusiva. No vaig pensar més amb el tema, però tot plegat em quedava com una mica
inconnexa.
Més endavant, un dia em vaig adonar que soc filla
d’una persona que pateix diverses incapacitats físiques: a rel d’un neurinoma,
un quist al nervi auditiu que els metges varen tardar molt en diagnosticar, li
va quedar com a conseqüència sordesa total a una orella, pèrdua
d’equilibri, un braç amb movilitat reduïda i, el pitjor de tot per ella, un costat de la cara amb una paràlisi com si hagués
sofert un ictus, incloent la boca torta. Ho visc tan “normalitzadament”
que parlàvem de persones amb discapacitat i no pensava amb ella. El dia que
vaig adonar-me’n em va quedar clara la meva “obsessió” amb el tema
de l’educació emocional.
Jo tenia quinze anys quan varen operar a ma mare,
després d’anys d’estar malalta, finalment sabien el que tenia, però ja he dit
les seqüeles que sofreix.
Ella no tenia ni quaranta anys i, sense estar
diagnosticada al respecte, jo diria que, com a conseqüència de les seqüeles de la operació, va patir una depressió que va durar
anys. Es sentia la dona més desgraciada del món i no volia fer quasi res, ni
sortir al carrer sinó era acompanyada. Jo era la filla gran i la que va assumir
part del paper que ella tenia a casa, però encara que estava educada per ser
una “bona filla gran” l’energia adolescent em llançava lluny del paper que he
vist fer a moltes dones que enterren la seva vida cuidant una persona depenent,
no em resignava i, tal vegada per pròpia supervivència, jo pensava que ma mare
era capaç de fer moltes cosses, i quasi bé l’obligava a que m‘escrigués la
llista de la compra, o que anés sola a comprar, encara que li costes, li deia
que havia de practicar, de vegades em feia cas i de vegades em tocava fer-ho a jo. Molt sovint m’acompanyava un sentiment de culpa per no complir amb el meu paper
de “bona filla”. Ella no entenia com jo no em podia fer càrrec de la seva desgracia,
i jo no entenia com no es podia sentir agraïda d’estar viva, de poder caminar i
valer-se per ella mateixa, encara que veges les seves capacitats disminuïdes.
Al fi i a la cap ella veia la botella mig buida i jo la veia mig plena. Hi ha
que dir que es clar que per mi era més fàcil.
Mentrestant jo llegia llibres i articles que parlaven de autoconeixement, vaig utilitzar algunes
teràpies, com el ioga, que ajuden a fer-se conscient, tan dels pensaments
com de les emocions, i anava fent el meu camí pel què fa al “creixement
personal”. Vaig anar madurant i adonantment que cadascun té el seu propi
camí i que ningú no el pot recórrer per un altre, encara que ens acompanyem i
ens ajudem.
Un dia, finalment, va sorgir la possibilitat de
visitar una psicòloga, la meva germana i jo la vàrem acompanyar. Va anar-hi dos
anys i la seva vida va canviar, la nostra també. Efectivament era capaç de fer
moltes més coses per ella mateixa del que ella pensava i, a hores d’ara, m’està
ajudant a cuidar els meus fills, no a ple rendiment, però el que fa es valuós,
per ella i per mi.
El que jo vaig aprendre, a més de valorar les petites
coses quotidianes que ens passen desapercebudes, fins que les perdem, ho podria
resumir en que tinc un millor coneixement de les meves emocions i, per tan, les
puc gestionar millor. M´ha servit en moltes situacions laborals i personals. El
que va aprendre cada membre de la família
es part del camí personal de cadascun.
Amb el temps he
sabut que això es diu resiliència, la capacitat
de superar situacions adverses, que a tots se’ns presenten a la vida,
amb èxit. O sigui, que sí les situacions dures no et porten pel davant, en
surts amb algun aprenentatge nou i, segurament, millor persona. Es per això que per mi es tan important l’educació
emocional, perquè conèixer les pròpies emocions ajuda a gestionar-les millor i
a enfrontar-se a la vida més preparat. Aquest és l'enllaç a l'entrada de psicologia on vaig penjar el video en questió. http://segoncursantoniatur.blogspot.com.es/2012/10/primer-tema.html. I, per acabar, un fragment de "pensant amb els altres"...